Agapornis Taranta

Entre las especies existentes de agapornis, podemos encontrar al Agapornis taranta, sin duda alguna una de las aves más queridas y deseadas por los cuidadores tanto novatos como especializados, así que si no conoces mucho de ésta especie, acompáñanos para que aprendas todo sobre su alimentación, reproducción y más.

Agapornis Taranta

Taxonomía del Agapornis taranta

Reino Animalia
Filo Chordata
Clase Aves 🐦
Orden Psittaciformes
Familia Psittaculidae
Subfamilia Agapornithinae 🐦
Género Agapornis
Nombres que recibe Agapornis taranta, inseparable, inseparable de Namibia, pájaro del amor y lorito del amor
Nombre en inglés Lovebird ❤
Peso 28 a 60 g ⚖
Tamaño 13 a 16 cm
Origen África 🌎
Esperanza de vida 10 a 20 años 💓

¿Cuándo fue descubierta?

Ésta ave es originaria de Etiopía y fue hallada en el año 1.814, comúnmente es conocida como agapornis abisinio y es considerada una de las especies dentro de la familia agapornis más resistentes, pudiendo tolerar alturas para residir de hasta 3.000 m.s.n.m.

Acerca de la agapornis taranta en realidad no se tiene toda la información necesaria para su cuidado, haciéndola difícilmente importada de su lugar de origen, de hecho en Etiopia prohibieron la exportación de ésta ave porque temen su extinción dado a que no se conoce exactamente como atenderla apropiadamente, sin embargo esto no desanima a los criadores que a pesar de los inconvenientes desean poder tener una para cuidarla.

¿Cómo es éste agapornis?

Ésta ave posee un tamaño mediano que puede llegar a medir en promedio unos 17 centímetros de largo tomando como referencia desde el pico hasta la cola, y puede pesar aproximadamente 75 gramos, aunque es un pájaro que está acostumbrado a vivir en zonas altitudinales altas, comparte el buen humor, encanto y docilidad que tienen las otras especies de su género. Hasta los momentos no se conocen subespecies del Agapornis taranta.

Su color base es de tono verdoso intenso a excepción de la cara, cabeza y las bridas que poseen un color rojo, además presenta una tonalidad verde pálida en la zona del abdomen, infracorbetera, pecho, mientras que las plumas remeras y las infracoberteras de las alas son negras.

En su cara el iris de su ojo es marrón oscuro, su pico es rojo y sus patas son de tono gris, su plumaje tiene una agradable sensación al acariciarlo, ya que sus plumas son muy suaves.

Presenta dimorfismo sexual por lo que no resulta muy complicado distinguir a la hembra del macho, diferenciando a la hembra en la cabeza, la cara y las bridas porque tienen un tono verde como las infracoberteras presentes en las alas siendo las del macho de tono rojo, lo que hace que sea muy fácil distinguirlos, incluso cuando son jóvenes.

En cuanto a las crías ambos sexos son muy parecidos a la hembra adulta aunque con el tiempo y a medida que van creciendo el color rojizo de su cara y la cabeza aparecen progresivamente. Una forma para distinguir el sexo en las especies jóvenes es observar las infracoberteras de las alas que se van oscureciendo hasta alcanzar los 4 meses de edad, a veces pueden aparecerle algunas plumas de color rojo en la frente en las especies más pequeñas.

¿Cómo criar a ésta ave?

Encontrar a un Agapornis taranta hoy día puede resultar una tarea un tato difícil, pero no imposible, esto debido a que muchos criadores especialistas han logrado expandir a ésta especie por una gran cantidad de países de Europa.

Cuando se siente nueva en un ambiente, es de comportamiento tímido, sobre todo si la estas observando, ya que si la logras ver sin que te mire, apreciaras que es un poco más activa.

Lo primero que debes hacer es ganarte su confianza, esto permitirá que puedas sacarlo de su jaula y no le tema al contacto humano. Si importas a un Agapornis taranta debes estar muy atento a él por unos cuantos días, ya que el cambio de clima o ambiente puede causarle algunas infecciones, así que si eres novato en este ámbito del cuidado de aves, adquiere una especie que haya sido criada en tu país.

Lo mejor es alojar a ésta ave en pareja, para que se sienta acompañada en todo momento, ya que solo en época de reproducción puede tener un carácter algo violento con aves de otras especies, por lo que es ideal que adquieras una jaula grande, con un largo de 2 metros, una altura de 1 metro y una profundidad de 1,2 metros.

Dentro de la jaula debes colocarle 2 nidos para que el pájaro elija el que más le guste, además de perchas naturales, juguetes y trozos de ramas, ya que en su estado silvestre le gusta mucho roer.

La alimentación es un aspecto clave para la salud y la esperanza de vida del Agapornis taranta, así que lo mejor es seguir la recomendación de los expertos y basar su dieta en una combinación de semillas de canario, mijo, cáñamo y girasol, además de abundantes frutas y verduras picadas en trozos para que obtenga de una manera más fácil los minerales y las vitaminas que necesita para mantener una nutrición balanceada.

A pesar de que por lo general su reproducción no es complicada, resulta un poco más difícil en comparación con la de otros agapornis, así que lo ideal es que la pareja comparta en la misma jaula desde un principio para que la comunicación entre ellos sea más amena.

Trata en lo posible de no emparejar al macho con diferentes hembras, ya que él se encariña mucho y esto podría ser negativo para su comportamiento en pareja, volviéndola un ave triste.

Una vez consumada la reproducción, la hembra coloca de 3 a 5 huevos y serán incubados por ella por un lapso de 24 días, pasado éste tiempo nacen los pichones, los cuales deben permanecer bajo el cuidado de sus padres por 28 días, luego debes trasladarlos a otra jaula con los demás pichones.

5/5 - (1 voto)

Leave a Reply